lunes, 15 de febrero de 2016

DESPEDIDA DEL VIAJERO ADOLESCENTE


Despedida del viajero adolescente
(Una lectura de Recetas para astronautas
de Basilio Pujante Cascales)


Si el querido Vicente Huidobro nos invitó a viajar en paracaídas, cayendo de la cabeza a los pies y de los pies a la cabeza, en su moderno trayecto del “eternauta” Altazor, hoy somos convocados a iniciar un nuevo despegue, pero de signo inverso, como internautas en un recorrido donde se mezclan la nostalgia, el sarcasmo y la ironía. En efecto, nos hallamos ante un nuevo libro para regocijo de muchos y admiración de su propia autor, que se verá sometido a partir de este momento a muchas visitas en su periplo: no pocos “Me gusta” en las redes sociales y tal vez alguna inesperada recepción de sus imprevisibles compañeros de aventura. Algo, en todo caso, revela que el signo de los tiempos ha variado, y es que el poeta chileno anteriormente citado proponía un descenso vertical, donde el lenguaje iba perdiendo capas y elementos constitutivos para quedar finalmente reducido a su mínima expresión: la poesía se concretaba en su mínima dimensión expresiva, su función fonética, sustrayéndose hasta su esqueleto fónico y vocálico y abandonándose en esa primera articulación. Así sucedía en el maravilloso Canto VII y conclusivo de Altazor, conjunción de vocales y trinos despojados de toda significación racional. Contrariamente, nuestro ingeniero aeronáutico particular, Basilio Pujante, propone en Recetas para astronautas un itinerario inverso: desde lo mínimo hasta lo extenso, variando incluso en el concepto genérico al ir ampliando los límites de su creación. Los lectores observamos así la progresiva ampliación en el formato, tamaño y naturaleza de los textos narrativos incluidos en el libro, desde el microrrelato hasta el cuento largo (o “novela corta”, según predilecciones críticas).